jueves, julio 19, 2007



ENTRANDO EN EL PARADIGMA DE DIOS


Los niños tienen la capacidad de dejar volar su imaginación con gran facilidad. Uno puede escucharlos crear historias fantásticas, amigos imaginarios, convertir un pequeño trozo de madera en un auto de carreras y hablar de cómo serán astronautas y que explorarán el espacio cuando crezcan. Conforme pasan los años sin embargo se enfrentan día tras día con las realidades de este mundo, la fantasía decrece, los sueños se apagan y las ilusiones muchas veces se desvanecen.
Dios no quiere que eso sea así, Él no desea que renunciemos a nuestros sueños, al contrario Él nos anima a tenerlos y nos ayuda a realizarlos. Abram de joven seguro soñaba con tener una gran familia, piensa en los planes que habría en su mente y corazón, pero luego se encontró con una realidad diferente, los años habían pasado, Él estaba anciano y su esposa imposibilitada de tener hijos, los sueños de Abram habían terminado, pero no para Dios.
Dios lleva a Abram al aire libre, lo hace mirar las estrellas del cielo, imagina un cielo estrellado como el que disfrutamos al salir al campo, y frente a este panorama Dios le dice ¡Así de numerosa será tu descendencia! Ponte un instante en el lugar de Abram, él pudo traer automáticamente a su mente lo difícil o casi imposible que era que eso ocurriera, podía haber recordado a su esposa ya anciana, pero en vez de eso, cerró sus ojos con la imagen de la multitud de estrellas en el cielo, y pudo imaginar su descendencia, numerosa como las estrellas. En ese instante Dios pone en el corazón de Abram el sueño de una nación grande, un pueblo que sería canal del amor y poder de Dios. Y Abram creyó al Señor.
¿Has perdido la capacidad de soñar? ¿Has dejado tus sueños en el baúl de los recuerdos? Dios es un Dios de oportunidades, de nuevos comienzos, de constantes desafíos, de nuevas metas, y Él te creó a ti para hacer cosas grandes con tu vida. Sólo debemos creer en lo que Él tiene preparado para ti y para mí. "Sin embargo, como está escrito: “ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman."
En la medida que nos acerquemos a Dios, nuestra imaginación se abrirá a grandes realidades que nunca antes se nos hubieran ocurrido. Deja que Dios despierte en ti a un soñador, Él lo hizo con Abram y quiere hacerlo contigo hoy. Conforme leemos la historia del pueblo de Israel desde la antigüedad hasta el presente no podemos dejar de pensar en Abram y cómo Dios honró su fe, pues Abram le creyó a Dios.
¿Estamos listos para esta aventura de fe?
(Tomado del libro: 40 días de Fe-IACyM-Santa Anita2006)

miércoles, julio 11, 2007


¿QUÉ HACER EN MOMENTOS DIFÍCILES?
21“Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. 22Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones”. Marcos.10:21-22

Un Joven de buena apariencia, se acercó muy rápido a Jesús y le dijo: “…Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?...” Marcos 10:17
Jesús lo mira, sabe quien es y le dice solo cumple con los mandamientos; el joven lo mira a Jesús y entusiasmado le responde: “…El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.” Marcos 10:20. Pero Jesús quería que este hombre joven se diera cuenta de algo: El Servir a Dios demanda Renunciar y esfuerzo, y le dice: “…Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. 22Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.” (Marcos 10:21-22)
Aquel joven, en vez de confiar en Dios, se apenó, bajó su mirada y se fue triste, pues era hombre de muchas posesiones. Este hombre quería tener un compromiso para Dios sólo temporal, que no le demandase mucho tiempo y esfuerzo. Pero hoy en día Dios está buscando hombres comprometidos con Él, con su servicio, con su Iglesia; hombres que le crean, y que puedan en todo momento Pregonar de su palabra.
El Salmista decía: Sal.96:3 Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Temible sobre todos los dioses.
Antiguamente, los “Canillitas” se ganaban la vida vendiendo periódicos; pero vendía mas periódicos aquel que sabía mas, leía mas o se anunciaba más rápido y gritaba con fuerza las noticias mas Sobresalientes del periódico.
Sabe una cosa: Se necesitan Canillitas Cristianos, que pregonen, que anuncien, que publiquen, que griten las verdades maravillosas de Cristo en la Cruz.

Dios Nos manda a pregonar a proclamar de su Poder… Dios te manda a Ser su Canillita.

lunes, julio 09, 2007


Los Gritos del Ayer

“Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir. Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece. El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso… El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza”. 1 Samuel 2:6-9
Un Artículo muestra lo siguiente: “El maltrato psicológico se basa en comportamientos intencionados, ejecutados desde una posición de poder y encaminados a desvalorizar, producir daño psíquico, destruir la autoestima y reducir la confianza personal. Su padecimiento lleva a la despersonalización, al mismo tiempo que genera dependencia de la persona que los inflige. El maltratador se vale para ello de insultos, acusaciones, amenazas, críticas destructivas, gritos, manipulaciones, silencios, indiferencias y desprecios”.
Una de las personas que más he admirado al leer la Biblia es la una mujer, su nombre es Ana. (1Sam.1). Una mujer con un temple fuerte pero con un corazón frágil y debilitado con el tiempo por su “adversario”, Penina.Día tras día, Ana, mujer de Elcana, recibía las burlas, insultos y vergüenzas de Penina; al recordarle constantemente su “infertilidad”. Ella como buena mujer, ocultaba aquellos maltratos inducidos por su rival. Dice la Biblia: “por lo cual Ana lloraba, y no comía”. (1Samuel 1:7)Pero como dice un dicho Gota a gota se llena el vaso, Ana no contuvo más sus pocas fuerzas que le quedaban; y llorando se apartó rumbo al templo. Ella sabía que el único consuelo que podía tener era buscando la ayuda de su Señor. El Salmista escribía: “Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Está mi alma apegada a ti; Tu diestra me ha sostenido”. (Salmos 63:7)Ana, con el corazón en las manos, se postró ante Dios, humilló su rostro y poco a poco fue liberando aquellos gritos, palabras, que atormentaban su vida.
Hoy muchos viven sufriendo por aquellos gritos del ayer, aquellas palabras duras que han marcado los corazones, pero hoy puedes ser libre, y decir como Ana: “Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece. El levanta del polvo al pobre…”.¡Puedes decir con toda libertad esto.!

miércoles, julio 04, 2007


Reposo con propósito rinde más
Un campesino joven y fornido que se ganaba la vida cortando caña, miraba siempre a su alrededor a sus demás compañeros y no entendía cómo otro campesino, cañero como él, viejo y flaco, que trabajaba en la misma finca siempre cortaba más caña que él.
Día tras día el joven intentaba superar al viejo pero, por más que se esforzaba, el otro siempre le ganaba.
Un día decidió trabajar aún más duro. Y así lo hizo. Solo paraba brevemente para comer y beber algo, y luego volvía a atacar la caña con machetazos feroces.
El viejo, por su parte, se tomaba sus descansos y a la hora de comer, lo hacía con toda calma.
Para sorpresa del joven, al final de día vio que una vez más el viejo había cortado más caña que él. Exhausto y frustradísimo, el joven le dijo al viejo, «no entiendo cómo hace usted para cortar más caña que yo. Hoy trabajé como nunca y sin descanso, pero cada vez que lo miraba, parecía que estaba descansando.»
El viejo, entonces, le respondió, «¿no te diste cuenta, muchacho, que cada vez que me detenía para descansar, aprovechaba mi descanso para afilar mi machete?»
Se da cuenta querido amigo de algo, ¡Cuántas veces hemos caído nosotros en el mismo error de aquel joven campesino! Por el afán de ser «fieles a nuestro labor diaria» trabajamos y trabajamos sin detenernos a meditar, pensar, respirar, tomar nuestro merecido descanso y disfrutar de nuestra mejor empresa: nuestra familia; y en vez de eso, por mas que nos esforcemos, siempre estaremos insatisfechos por la labor que hagamos, por que al final de cuenta, nunca nos detenemos a sacarle filo al machete.
Hay un pensamiento en la Biblia, la Palabra de Dios que nos recuerda:
No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? Mateo 6:25-26

¿Tiene usted alguna estrategia para «afilar su machete y mantenerlo con el filo que habrá de permitirle un alto rendimiento en el trabajo»?

  Josh McDowell y Kevin Johnson, escriben en "Devocionales para la familia": Dios no te diseñó para superar sólo los momentos más ...