
ENTRANDO EN EL PARADIGMA DE DIOS
Los niños tienen la capacidad de dejar volar su imaginación con gran facilidad. Uno puede escucharlos crear historias fantásticas, amigos imaginarios, convertir un pequeño trozo de madera en un auto de carreras y hablar de cómo serán astronautas y que explorarán el espacio cuando crezcan. Conforme pasan los años sin embargo se enfrentan día tras día con las realidades de este mundo, la fantasía decrece, los sueños se apagan y las ilusiones muchas veces se desvanecen.
Dios no quiere que eso sea así, Él no desea que renunciemos a nuestros sueños, al contrario Él nos anima a tenerlos y nos ayuda a realizarlos. Abram de joven seguro soñaba con tener una gran familia, piensa en los planes que habría en su mente y corazón, pero luego se encontró con una realidad diferente, los años habían pasado, Él estaba anciano y su esposa imposibilitada de tener hijos, los sueños de Abram habían terminado, pero no para Dios.
Dios lleva a Abram al aire libre, lo hace mirar las estrellas del cielo, imagina un cielo estrellado como el que disfrutamos al salir al campo, y frente a este panorama Dios le dice ¡Así de numerosa será tu descendencia! Ponte un instante en el lugar de Abram, él pudo traer automáticamente a su mente lo difícil o casi imposible que era que eso ocurriera, podía haber recordado a su esposa ya anciana, pero en vez de eso, cerró sus ojos con la imagen de la multitud de estrellas en el cielo, y pudo imaginar su descendencia, numerosa como las estrellas. En ese instante Dios pone en el corazón de Abram el sueño de una nación grande, un pueblo que sería canal del amor y poder de Dios. Y Abram creyó al Señor.
¿Has perdido la capacidad de soñar? ¿Has dejado tus sueños en el baúl de los recuerdos? Dios es un Dios de oportunidades, de nuevos comienzos, de constantes desafíos, de nuevas metas, y Él te creó a ti para hacer cosas grandes con tu vida. Sólo debemos creer en lo que Él tiene preparado para ti y para mí. "Sin embargo, como está escrito: “ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman."
En la medida que nos acerquemos a Dios, nuestra imaginación se abrirá a grandes realidades que nunca antes se nos hubieran ocurrido. Deja que Dios despierte en ti a un soñador, Él lo hizo con Abram y quiere hacerlo contigo hoy. Conforme leemos la historia del pueblo de Israel desde la antigüedad hasta el presente no podemos dejar de pensar en Abram y cómo Dios honró su fe, pues Abram le creyó a Dios.
Dios no quiere que eso sea así, Él no desea que renunciemos a nuestros sueños, al contrario Él nos anima a tenerlos y nos ayuda a realizarlos. Abram de joven seguro soñaba con tener una gran familia, piensa en los planes que habría en su mente y corazón, pero luego se encontró con una realidad diferente, los años habían pasado, Él estaba anciano y su esposa imposibilitada de tener hijos, los sueños de Abram habían terminado, pero no para Dios.
Dios lleva a Abram al aire libre, lo hace mirar las estrellas del cielo, imagina un cielo estrellado como el que disfrutamos al salir al campo, y frente a este panorama Dios le dice ¡Así de numerosa será tu descendencia! Ponte un instante en el lugar de Abram, él pudo traer automáticamente a su mente lo difícil o casi imposible que era que eso ocurriera, podía haber recordado a su esposa ya anciana, pero en vez de eso, cerró sus ojos con la imagen de la multitud de estrellas en el cielo, y pudo imaginar su descendencia, numerosa como las estrellas. En ese instante Dios pone en el corazón de Abram el sueño de una nación grande, un pueblo que sería canal del amor y poder de Dios. Y Abram creyó al Señor.
¿Has perdido la capacidad de soñar? ¿Has dejado tus sueños en el baúl de los recuerdos? Dios es un Dios de oportunidades, de nuevos comienzos, de constantes desafíos, de nuevas metas, y Él te creó a ti para hacer cosas grandes con tu vida. Sólo debemos creer en lo que Él tiene preparado para ti y para mí. "Sin embargo, como está escrito: “ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman."
En la medida que nos acerquemos a Dios, nuestra imaginación se abrirá a grandes realidades que nunca antes se nos hubieran ocurrido. Deja que Dios despierte en ti a un soñador, Él lo hizo con Abram y quiere hacerlo contigo hoy. Conforme leemos la historia del pueblo de Israel desde la antigüedad hasta el presente no podemos dejar de pensar en Abram y cómo Dios honró su fe, pues Abram le creyó a Dios.
¿Estamos listos para esta aventura de fe?
(Tomado del libro: 40 días de Fe-IACyM-Santa Anita2006)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario